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Una vida feliz es una decisión

Una vida feliz es una decisión y un gran desafío para toda persona.Realmente todo comienza con la familia, el respeto entre los cónyuges y la crianza de los hijos.Vamos a comenzar nuestro viaje por la vida con la siguiente pregunta: ¿Qué tipo de sugerencias podemos tener en cuenta al decir que una vida feliz es una decisión?

Tips: una vida feliz es una decisión

Para demostrar que una vida feliz es una decisión, compartiré con ustedes unos tips de coaching extraídos de la universidad de la vida:

  • Los cónyuges deben comunicarse de la manera más honesta y fluida, en toda situación. Una persona que es muy analítica y no es muy emocional, un problema con su pareja no lo altera demasiado y puede conciliar el sueño más rápido, a diferencia de una persona más emocional que tiene temores con referencia a la estabilidad de pareja.
    Moraleja: los cónyuges no deben irse a dormir enojados.
  • Los cónyuges deben conversar sobre los sueños profesionales que tienen, debido que al momento de tener una familia posiblemente deban renunciar ambos a algunos de estos sueños. El conversar evitará discusiones o herir a su cónyuge en el futuro con frases como “por tu culpa tuve que dejar de lado mi futuro…”.
    Moraleja: ambos cónyuges deben respetar sus espacios y buscar un desarrollo equilibrado para el futuro de ambos.
  • Los cónyuges nunca pueden olvidar que la crianza de los hijos es obligación de ambos, por lo tanto, deben dar prioridad a esta premisa.
    Moraleja: hoy en día debemos entender que la crianza de un hijo es de ambos. Esto demuestra comprensión, apoyo, compasión y sobretodo amor.
  • La pareja o cónyuges deben recordar que los hijos no son de los abuelos. Hay que aclarar en esta parte que hay hogares en los cuales los abuelos suelen ser un gran apoyo por la simple razón que los padres deben trabajar. Pero hay otros hogares en los que los padres sienten que sus hijos les quitan libertad.
    Moraleja: primero no deben creer que tienen una vida de solteros, y que a pesar de que lleguen cansados de sus trabajos, deben juegar y compartir un rato con su hijo. No se trata de cantidad de tiempo sino la “calidad”.
  • Los padres deben aprender a aprovechar las edades de los hijos, sus miedos, etc. Una vez que ya crezcan no podrán tener oportunidad de hacerlo y generará un arrepentimiento enorme.
    Moraleja: si los padres fueron criados de una manera algo distante no significa que deben seguir el mismo ejemplo con sus hijos. Cambien la historia.
  • Otro de los grandes errores es que los padres tienden a forzar a los hijos a que cumplan sus sueños de estudios y no los de ellos. Que alcancen notas sobresalientes porque los padres las obtuvieron, o, al contrario no pudieron obtenerlas. La misión de los padres es explicar la ventaja que tiene el estudiar y motivarlos a que lo hagan.
    Moraleja: no hay que pensar que los hijos deben compensar nuestras frustraciones. Mucho menos, si no son sus propios objetivos a futuro, ya que esto puede causarles daños psicológicos.
  • Un tema importante para tratar de construir la felicidad en la familia cuando hay hijos adolescentes, es el respeto a las reglas de la casa. Estas las deben colocar los padres y no los hijos. Las normas de convivencia son únicamente potestad de los padres.
    Moraleja: los padres son los que deben poner las reglas claras desde el comienzo. También los hijos deben ser sancionados cuando lleguen a violar estas reglas. Siempre y cuando sea una sanción lógica y que induzca a los hijos a reflexionar sobre sus actos de forma afectiva.
  • Vigilar las amistades de los hijos. No hay que ser muy confiados. ¿Quiénes son?, ¿qué hacen? ¿estudian?, etc. Esto es muy importante ya que nos da a conocer que influencias externas pueden recibir nuestros hijos.
    Moraleja: conocer y vigilar las amistades que posee sus hijos no es invadir su vida privada, sino cuidarlos de serios peligros. No se los debe molestar sin ser realmente necesario.
  • Los padres les deben expresar a sus hijos lo orgullosos que se sienten de ellos por los logros que tengan, aunque sean mínimos. Esto los hace sentirse amados y cuidados, generándoles sentido de responsabilidad, motivación y gratitud hacia los padres. Sin embargo muchos padres a veces cometen un error común como comparar los hijos cuando se tiene más de uno.
    Moraleja: nunca deben comparar a los hijos entre ellos, solo hay que comprenderlos, ya que  tienen tiempos de aprendizaje distintos y hay que respetarlos. Simplemente se los deben acompañar en su desarrollo y motivarlos a ser cada vez mejor.

Continuará…

Dr. Rossi

Experto en conducta humana, neurociencia y productividad. Consultor de Recursos Humanos. 20 años de experiencia, investigación y desarrollo de herramientas. He podido ayudar a más de 500 personas en niveles directivos de organizaciones de 32 líneas de negocios distintos. Más de 180 empresas atendidas en toda Latinoamérica. Soy SEI Coach Six Seconds, EE.UU. Coach Clase Mundial Tracom Group, EE.UU. Ph.D. en Recursos Humanos, Ph.D. en Educación, Máster en Neurociencia, España. Máster en Gestión del Conocimiento, España. Licenciado en Tecnología Educativa, Argentina. Ex Oficial de la Fuerza Aérea, Argentina.

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