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Mentes disruptivas como las de Leonardo Da Vinci, Nikola Tesla, Julio Verne, Albert Einstein, Steve Jobs y otros, crearon y marcaron nuevos rumbos en las ciencias y los negocios.

Siempre las mentes disruptivas despiertan la curiosidad de descifrar los algoritmos cerebrales que permiten que esta habilidad emerja haciendo cambios históricos.

Así como existen mentes disruptivas, existen otras más convencionales en la forma de procesar la información.

Una persona puede ser de aprendizaje convencional y disruptivo a la vez, dependiendo de cómo esté estructurado la funcionalidad de su mente.

El siguiente diagrama de flujo muestra una combinación de los tipos de modelos mentales, se denomina al disruptivo “FLEXIBLE”, al convencional “DURO” y al mix “SEMIFLEXIBLE”.

 

Diagrama Mentes Disruptivas

A continuación, la funcionalidad flexible, dura y semiflexible:

  1. Funcionalidad “dura” o convencional: Si A es real y actual y su solución se obtiene por medio de los conocimientos y experiencias (B) que ya se tienen, será prácticamente una innovación, es decir, está dentro del modelo Duro o convencional e inclusive puede ser una mente altamente profesionalizada.
  2. Funcionalidad “flexible” o disruptiva: Si A responde a solucionar una futura necesidad de la humanidad y su solución no se puede alcanzar por los conocimientos y experiencias (B) que ya se tienen, necesariamente se dispara el algoritmo creativo (D) que no es ni más ni menos que la capacidad de combinar información para lograr un resultado que se espera (E). Es posible que la idea quede en un concepto si la tecnología que se tiene no permite su implementación, o que se deba invertir en investigación para el desarrollo de una tecnología futurista (que se genera por una necesidad de avanzar) que la posibilite.

La futurización se da ante una necesidad o idea que trasciende lo convencional y todo lo conocido (línea naranja).

Con los puntos 1 y 2 se compone el modelo mental semiflexible, teniendo características de ambos.

Conclusión

Como usted puede notar, ser disruptivo es patrimonio del ser humano. Pero en algunos se hace más notorio por su funcionamiento mental que en otros.

También se debe comprender que romper paradigmas por no ser ortodoxo en la manera de aprender, no significa que los resultados que se obtienen dejen de ser profesionales, serios o científicos.

Lo invito a recapacitar y tratar con humildad de poder identificar su capacidad de disrupción y estimar la de sus colaboradores. Sabrá quienes pueden crear valor de manera constante y aportar a la ventaja competitiva de su organización.

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