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Hablar del pensamiento humano no es fácil por su complejidad que es tan grande como su magia, la cual que permite que desde el nivel neuronal emerjan los procesos cognitivos superiores (PCS), que son aquellos procesos psicológicos relacionados con el atender, percibir, memorizar, recordar y pensar, y además, constituyen una parte muy importante de la producción mental de nivel superior de la psiquis humana.

Los PCS son tres:

  1. Lenguaje: es la capacidad que nos permite aprender y utilizar un sistema de comunicación para relacionarnos. El lenguaje es predominantemente una función del hemisferio izquierdo, aunque ciertas especificaciones las realiza el hemisferio derecho.
  2. Inteligencia: suponen la especial participación de ciertas áreas cerebrales, filogenéticamente (estudio de las relaciones evolutivas entre diferentes grupos de organismos a partir de la distribución de los caracteres primitivos) recientes, que muchas veces se encargan de organizar e integrar las funciones de otras regiones más antiguas o profundas del cerebro.
  3. Creatividad: muchas veces ligada a la inteligencia, es considerada como una capacidad humana que favorece la invención o ingenio. Se relaciona naturalmente con los procesos cognitivos tanto inferiores (sensación, percepción, atención – concentración y memoria) como los superiores, procesando nuestros conocimientos y habilidades en aquello que somos capaces de hacer de manera natural.

Otra de las especialidades que constantemente busca aportar luz para esclarecer las bases del pensamiento humano y sus posibles alteraciones, es la genética, que por medio de la herencia predispone al ser humano a ser más inteligente o hábil en ciertas áreas, además de marcar tendencia en el desarrollo cognitivo, motriz, y, para sorpresa de muchos, en valores antisociales. Este último descubrimiento marca una nueva línea de investigación que indica que existe cierta tendencia a heredar valores antisociales hasta la tercera generación en algunos tipos de personalidades criminales.

Considerando todo lo anterior, puede comprenderse la complejidad que nos construyó como personas pensantes e hizo que podamos ser la mente más avanzada de la raza animal de nuestro planeta (algunos animales se nos están acercando mucho).

Ahora, si se piensa en aquellas personas que se destacan por su creatividad, más allá de su nivel de educación, que han logrado desarrollar, generar ideas, inventos y sueños que parecían imposibles de alcanzar, es aquí donde la comprensión pierde potencia y alcance, ya que estos pensamientos y desarrollos rompen paradigmas preexistentes (formas normales de comprender la producción intelectual) además, en ocasiones afecta el EGO, por lo tanto, no se aceptan como cuestiones posibles para no sentirse menos capaz de lo que se cree ser.

En este punto, es donde normalmente se tiende a menospreciar las mentes divergentes y, en muchas ocasiones, se las etiqueta como genial, “extraterrestre” o simplemente de la locura. Solo basta pensar en las cinco mentes más adineradas del mundo para entender estos cerebros privilegiados, y por que algunos de ellos, rebeldes a la formación o educación formal.

Como investigador de conducta humana y productividad, he tenido la oportunidad de estudiar y desarrollar ciertos esquemas, que de manera sencilla y simbólica se transforman en una herramienta útil para poder comprender un poco mejor la mente de las personas divergentes o creativas, de los científicos y de los innovadores. Asimismo, permite conceptualmente entender básicamente como se originarían sus bases estructurales en el cerebro.

La siguiente es una figura que describe conceptualmente lo observado por el autor sobre diferentes tipos de modelos mentales de pensamiento y su capacidad de cambiar su flexibilidad para adaptarse a la resolución de diferentes tipos de problemas o necesidades del ser humano.

Observe la siguiente gráfica simbólica:

En el eje de la complejidad intelectual se distinguen tres tipos de  referencia:

A. Base: equivale a un perfil netamente pragmático, objetivo y analítico. Modelo mental estructurado o rígido, donde el romper las reglas no se comprende y se prefiere lo demostrado y conservador a lo posible y no comprobado. Por lo tanto, su capacidad creativa es básica pero si puede ser innovador.

B. Intermedia: corresponde a un modelo mental que tiene componentes del modelo base, pero cierta flexibilidad mental para generar ideas creativas, pero puede tener dificultad para argumentar su sustento científico.

C. Máxima: este punto es el correspondiente a un modelo mental muy flexible, creativo, pero en contraposición al base, poco analítico y más visionario o imaginativo, futurista, optimista y abiertos a nuevos conceptos e ideas.
Debe quedar claro, que nadie puede pensar sin sus neuronas, y todo lo que se aprende se registra en ellas, en asambleas o redes neuronales interconectadas.

A continuación se explicará conceptualmente el substrato neuronal que permitiría generar los modelos mentales, o formas de interpretar la realidad.

Expliquemos las letras A, B y C:

A. El extremo base correspondería a un pensamiento científico puro, procedimental, analítico (a lo mejor podríamos decir Einstein).

B. En este punto intermedio de la curva estarían aquellas personas, que, si bien pueden tener perfil científico, son capaces de generar iniciativas (en este caso podría tratarse de un Tesla).

C. Este  es el extremo de máxima creatividad donde también surge la invención (es el turno de considerar a Julio Verne)

Se debe considerar que podemos ser mezcla de los tres modelos mentales. ¿Y cómo sería un modelo mental Mix?

Pienso que un exponente para este tipo de pensamiento integral podría ser Leonardo Da´Vinci.

Conclusión

La forma para poder mudar de un modelo mental poco flexible a otro más flexible, debería respetar los siguientes pasos:

  • Leer de todas las áreas del conocimiento: favorece el desarrollo de mayor cantidad de conexiones cerebrales, por ende, aumenta la capacidad de relacionar información y modelos científicos de diferentes áreas del conocimiento.
  • Incentivar la imaginación: favorece tener la capacidad de pensar en nuevos escenarios, lo cual estimula la aparición de nuevas ideas y conceptos.
  • Sentir pasión por hacer trabajos innovadores: mantiene la llama de estar siempre siempre buscando la mejora continua y aportar cosas nuevas a la humanidad.

Carlos Rossi

Experto en conducta humana y productividad. Consultor de Recursos Humanos. 20 años de experiencia, investigación y desarrollo de herramientas. Más de 450 coachees de niveles directivos de organizaciones de 32 líneas de negocios distintos. Más de 180 empresas atendidas en toda Latinoamérica. Carlos es SEI Coach Six Seconds, EE.UU. Coach Clase Mundial Tracom Group, EE.UU. Ph.D. en Recursos Humanos, Ph.D. en Educación, Máster en Neurociencia, España. Máster en Gestión del Conocimiento, España. Licenciado en Tecnología Educativa, Argentina. Ex Oficial de la Fuerza Aérea, Argentina.

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